everybody loves a big fat lie

Where is this love? I can't feel it, I can't touch it, I can hear it, yes, I can hear some words, but I can't do anything with your easy words.

dimanche, avril 02, 2006


Ya no puede percibir qué es un tanto peor, si sentir que todo lo que hizo fue en vano o pensar que aquello que ha construido por décadas se ha derrumbado en fracciones de segundo. Y tan no ella, pobre, metida en su mundo de infanterís y alelíes. Tan no ella, ingenua, que cree que todo se soluciona con un puntapié lastímero que egresa de mayo y una piedrita y un reloj. El otoño se le cae como si por primera vez este se manifestase y la desnudara como lo hizo él hace un tiempo atrás. Inevitablemente tiene el efecto de siempre como si fuera la última vez que ello ocurriese. Motivo carpe diem. Es ahora cuando más duele, cuando cala más hondo, cuando sus descalzos de tan mujer se separan de las paredes que dibuja el crepúsculo etéreo. Es ahora cuando esa figura que anhelaba con una especie de amor-odio se dispersa por la escalera con olor a trapo viejo mientras que se va aproximando y ella se queda perpleja y lo desea. Y es más: huye. Huye porque sabe que es lo que quiere, porque advierte que ha de dejar las de porcelana y pasar a las reales, porque que ese es el motivo de su insomnio placentero, porque sueña con lujuria que este se siga extendiendo por más instantes. Cuando las hojas caen, Marie, cuando todo se va desmoronando ahora y todo se confabula y condensa para que, se repita en otoño, aquel marzo que todavía no logra quedar en el olvido.