everybody loves a big fat lie

Where is this love? I can't feel it, I can't touch it, I can hear it, yes, I can hear some words, but I can't do anything with your easy words.

dimanche, janvier 14, 2007



Crónicas de Ventilador

Se suponía que la semana pasada viajábamos a París pero, como siempre, las cosas terminaron postergándose y no hacíamos más que jugar póker y preguntarnos qué habría dicho Jodorowsky en la última entrevista de la calle Gaulle. Mientras el bretel se enredaba por los dedos, la gotera del piso de arriba dibujaba en la alfombra (vieja, viejo todo) que el alquiler vencía el veintiséis y que de no haber tiempo para niñerías, que los quinceañeros habían muerto en la última revolución hippie. Se suponía que la semana pasada viajábamos a París pero, como siempre, el viejo gordo del ventanal de en frente tocaba el timbre rodeado de grasa, y nos gritaba unos cuántos váyanse al carajo y una pateadura de gato como recién arrollado en la carretera camino a Les Maitrês. Al parecer gemíamos mucho (bien, se acerca la insuficiencia de electrones), pero es que Claire seguía pidiéndome que la sacara de la miseria y, mientras le mordía el sexo, los libros tenían gusto a gangrena que no rasgaba y el cigarrillo se consumía tan aburrido, como esperando que le inyectara dos gramos de orégano y luego verte escupir sin tino. A veces envidio al cigarrito ese, de todos modos; I know your name y se le ocurren cosas tailandesas. Hasta estar en el filo de quemarropa era más aceptable que La Habanera que oía a las seis y cuarto los días sábados. Te paraste a subirle el volumen, como intentando cambiarlo todo, qué estupidez, so goodbye y el vestido mostraba la celulitis que siempre ocultaste, y una vela se extinguía de forma más atrayente. Preguntar cómo era Before Sunset y responderme que no te gustaba el cine, pedir un vaso de vodka y tenerlo en la mano no era lo que buscaba, sino más bien un cojín entre los cuerpos llenos de flujos, un arrojarse lentamente entre los pagarés que rompiera algo, no single bite could satisfy, que rompiera algo. Se suponía que la semana pasada viajábamos a París pero, como siempre, sonreías como Claire y la Claire seguía siendo Claire. Creo que apretaré el botón, lo siento, pero es que ya ni siquiera un mosquito nuevo es capaz de trabarse entre las celdas giratorias de aluminio.

4 libellules:

Ignacio a dit…

Leendo
te pasaste
felicitaciones:)

Augusto Aldunate a dit…

t i t u l o

Talita a dit…

Jajajaja, qué divertida forma de manifestar que te gustó eso :P Besitos, Nicolae.

Ale a dit…

bien, my bien.
espero esto me deje postear.
me gustó mucho.