
Abre de una vez la ventana de tu alcoba
Para poder entrar con letargo y no interrumpir el sigilo
Deslizarme por las sedas áureas,
los bordes recién pintados
Y observarte dormir,
enredar mis dedos en filamentos recién segados
Jadear con calma,
Y ante la noche mórbida atropellarte el vientre.
Entre la penumbra abrasada de roces
Incrépame para que entienda que
“aquel que persigue un sueño desdobla un pájaro”
(sé) libre
v e r d e
O que el sol ha ultrajado la luna
y le ha quemado la cara con ácido sulfúrico.
Y no me importa cuán profundo sea tu pecho
Cuántas manos hayan por ahí transado
El orgullo es para las águilas frágiles
Más que para los cuervos negros y degollados.
Te amo por entre los pastizales ardientes
Porque el cuerpo se te vuelve fárrago a la hora de la transmutación
Y quema todo,
el grito, el vaho cíclope,
La sombra fatigada de besos,
Y ya el aparato de acero maquina aliento súbito
(Lo guarda en un frasco de tronco apolillado)
Y las uñas están listas:
Se encarnan en los pómulos muertos,
-Enamorados.






